Aprende cómo la retropropagación entrena redes neuronales, reduce las tasas de error y potencia eficazmente aplicaciones de IA como el reconocimiento de imágenes y la PNL.
La retropropagación, abreviatura de "retropropagación de errores", es un algoritmo fundamental utilizado para entrenar redes neuronales artificiales, especialmente en el aprendizaje profundo. Es el motor que permite a los modelos aprender de sus errores calculando eficazmente cuánto ha contribuido cada parámetro (peso y sesgo) de la red al error global en las predicciones. A continuación, los algoritmos de optimización utilizan esta información para ajustar los parámetros y mejorar el rendimiento del modelo a lo largo del tiempo durante el entrenamiento del modelo.
El proceso implica dos fases principales tras una predicción inicial:
La retropropagación es fundamental para el éxito del aprendizaje profundo moderno. Permite el entrenamiento de arquitecturas muy profundas y complejas, como las Redes Neuronales Convolucionales (CNN), muy utilizadas en visión por ordenador, y las Redes Neuronales Recurrentes (RNN), utilizadas para datos secuenciales como el texto. Sin una forma eficaz de calcular gradientes como la que proporciona la retropropagación, el entrenamiento de estos grandes modelos sería inviable desde el punto de vista informático. Permite que los modelos aprendan automáticamente características y relaciones intrincadas a partir de grandes cantidades de datos, formando la base de muchos avances de la IA desde su popularización en los años 80, detallados en los recursos que cubren la historia del Aprendizaje Profundo.
La retropropagación se utiliza implícitamente siempre que se entrena un modelo de aprendizaje profundo. Aquí tienes dos ejemplos:
Aunque está estrechamente relacionada, la Retropropagación es distinta del Descenso Gradiente. La Retropropagación es el algoritmo específico para calcular los gradientes de la función de pérdida con respecto a los parámetros de la red. El Descenso Gradiente (y sus variantes) es el algoritmo de optimización que utiliza estos gradientes calculados para actualizar iterativamente los parámetros y minimizar la pérdida. La retropropagación a veces puede sufrir problemas como el gradiente evanescente, especialmente en redes muy profundas, aunque técnicas como el uso de funciones de activación ReLU y conexiones residuales ayudan a mitigarlo.